martes, 2 de diciembre de 2008

BOLIVIA: LABORATORIO DE LA DEMODIVERSIDAD Y LA "ECOLOGIA DEL SABER".

*-El sociólogo portugués comparte sus visiones con tres intelectuales
cochabambinos acerca del “experimentalismo constitucional”.

*-La plurinacionalidad es realmente muy importante, y como es
muy importante, es un proceso a largo plazo.


Boaventura de Souza Santos: Bolivia, el Laboratorio de la Demodiversidad

Texto Wilson García Mérida.

Pablo Raúl Fernández Llerena, Usted recibió este mensaje porque es miembro del grupo "Promotores frente a la globalización" que administra CLAES D3E.

TALLER DE ANÁLISIS “Experimentalismo Constitucional”, “Demodiversidad”, “Ecología del Saber”, son conceptos que el sociólogo portugués Boaventura de Souza Santos enseña a sus alumnos de las universidades de Coimbra (Portugal) y Warwick (Inglaterra), en la cátedra de Sociología del Derecho. Esta nueva epistemología es aprendida de los complejos procesos constitutivos que protagonizan varios países latinoamericanos, y particularmente Bolivia, al que de Souza Santos considera un laboratorio experimental que está en la mira del mundo. Llegó a Cochabamba recientemente para impartir un curso magistral a líderes indígenas andinos, y junto con Jorge Komadina y Gustavo Soto, destacados intelectuales cochabambinos, investigadores del Centro de Estudios Aplicados a los Derechos Económicos, Sociales y Culturales (Ceadesc), hemos desarrollado esta charla que compartimos con los lectores de ¡OH!

Jorge Komadina Rimassa (JKR).- El concepto de Estado Plurinacional dentro la nueva Constitución boliviana parece uno de los conceptos pero también una de las líneas de fuga más remarcable en este proceso donde se visualizan importantes inflexiones con relación al Estado Nación; habrá autonomías indígenas con capacidad de autodeterminación ciertamente, pero la formación de los poderes públicos y la idea del Estado va a seguir siendo unitaria. Parece ser una contradicción entre los términos: somos plurinacionales pero también somos unitarios. Hay entre los bolivianos en general, así como en el movimiento indígena y los movimientos sociales, una idea fetichizada de la unidad nacional, de la unidad del Estado. Tenemos poderes autónomos indígenas bastante circunscritos y pequeños, con mucha autodeterminación, pero el resto del país, el resto de las instituciones públicas, siguen funcionando bajo la modalidad liberal representativa…
Wilson García Mérida (WGM).- Añadiendo a esta cuestión que plantea Jorge Komadina, no se observa en la nueva Constitución la posibilidad de un profundo y necesario reordenamiento territorial que haga posible un desarrollo eficaz de los autogobiernos indígenas, por ejemplo. Persiste el sistema departamentalizado, neocolonial digo yo, con que se fundó este Estado Nacional en 1825…
Boaventura de Souza Santos (BSS).- La plurinacionalidad es realmente muy importante, y como es muy importante, es un proceso a largo plazo. No podemos pensar que es un proceso que va a terminar dentro de cuatro, cinco o diez años. Llevará mucho más tiempo, porque la plurinacionalidad es interculturalidad también, lo cual está reconocido en el nuevo texto constitucional; y es una cuestión de cultura. La economía, la política, son monoculturales, y la transformación, incluso territorial, vendrá desde la interculturalidad, es decir, desde lo plurinacional. Ahí está la posibilidad de una nueva hegemonía democrática. El actual Estado moderno es monocultural, tiene por detrás una cultura administrativa, una cultura política que sólo podrán ser reemplazadas mediante una estrategia muy creativa de los movimientos sociales y ese va a ser un cambio a largo plazo. Aquí en Bolivia se trata sobre todo de aprovechar los espacios mayores que están disponibles. Por ejemplo, será muy importante el régimen electoral o la ley marco de autonomías. Va a ser muy importante que las autonomías indígenas muestren su capacidad de gobernar y autodeterminarse con sus propias reglas, y mostrarle al país cómo son capaces de hacerlo…

WGM).-¿En un marco federal o unitario?
BSS).- Hay países que tienen unas autonomías enormes y que no son federativos, tal el caso de España. Esa cuestión me parece apenas un detalle en este momento. Lo importante es que lo unido tiene que ser diverso. El problema real es la manera en que la cultura de la plurinacionalidad pueda ser endogeneizada por la administración pública. Y aquí vienen instituciones que serán muy cruciales a mi juicio. Por ejemplo, el Tribunal Constitucional Plurinacional que tendrá que resolver evidentes contradicciones existentes en la nueva Constitución, y habrán muchas más contradicciones en la legislación ordinaria y naturalmente van a haber demandas judiciales, porque la Constitución es de aplicación directa. Habrá quienes opongan recursos de inconstitucionalidad y por eso es muy importante (y eso me preocupa mucho) cómo va a ser constituido el Tribunal Constitucional Plurinacional, porque las demandas de inconstitucionalidad pueden ser una manera de destruir la plurinacionalidad.
Gustavo Soto Santiesteban (GSS).- En tu enfoque del proceso boliviano, que enmarcas en tu teoría del “Experimentalismo Constitucional”, hablas de la “Constitución 2”, de un segundo momento en este proceso, que arrancaría con el referéndum de enero y llegará la hora de aplicar el nuevo texto. Y es cuando saltarán las contradicciones que prevés. Yo veo en esta etapa un terrible riesgo, el de la fragmentación de la gran fuerza social movilizada, al sectorializarse las demandas emergentes de las reglamentaciones constitucionales.
BSS).- Esta etapa del proceso va a ser realmente muy compleja. Se calcula que serán por lo menos unas 100 leyes importantes que deberán ser aprobadas, algunas ya y otras más tarde; la secuencia dependerá mucho de la coyuntura política. Se necesitará mucha paciencia en el debate y será crucial el aporte de un saber técnico que sepa expresar la creatividad de un proceso de demodiversidad. La gente no entiende la letra chica de los documentos y por eso podrá llegar un momento de luchas y disensos dentro del campo popular, exactamente por intereses distintos. Pero ahí está el movimiento indígena que es un movimiento protagónico en este momento, y en toda posible alianza que se pueda estrechar se debe enarbolar un principio fundamental que para mí está por encima de todas las leyes y que es la idea de la plurinacionalidad. Ninguna de las cien leyes a ser aprobadas deberá traicionar el principio de la plurinacionalidad. Es en base a ese criterio que los movimientos sociales y especialmente el movimiento indígena deberán crear articulaciones unitarias para evitar la fragmentación sectorial y la división, lo que sin duda sería aprovechado por las fuerzas del no cambio.
JKR).- Pero, ¿cómo se puede avanzar en este proceso para hacer efectiva esta idea de la plurinacionalidad que no sea simplemente una política cultural, simplemente emblemática, con algunas palabras en quechua dentro el texto constitucional, sino que efectivamente suponga una transformación radical de la actual forma de Estado Nación con la cual nació el capitalismo? Es indudable pues que la suerte de este Estado Nación, monocultural como lo defines, está vinculada al capitalismo…
GSS).- A propósito de lo que plantea Jorge, no tenemos claro el tema de cuál es la nueva propuesta económica de este proyecto de cambio. En qué medida la crisis general de la globalización (no digo del capitalismo porque está China para tomar la posta) influye en los procesos que estamos viviendo. ¿Cómo articulas tú este aspecto?
BSS.- Durante los últimos 30 años hemos tenido una devastación de la creatividad económica en el mundo; a partir de los ochenta se impuso la idea de que no había alternativa al neoliberalismo, y el pensamiento de izquierda se dejó adormecer por esa ideología única y dejó de pensar en una alternativa económica. Cuando llegamos a agosto y septiembre del 2008, el neoliberalismo económico se suicida, no es derrotado; esta caída del sistema en el corazón del imperio no es necesariamente un mérito de los movimientos sociales, que lo alertaron, sí, sobre todo en este continente en la resistencia contra el ALCA; pero es desde dentro del sistema que se mostró la esencia autodestructiva del neoliberalismo que floreció en los ochenta tras la caída del Muro de Berlín.
En el momento en que el mundo socialista se derrumbó, alguna izquierda pensaba que la socialdemocracia sería una gran alternativa con ese discurso de los derechos sociales y económicos en los marcos legislativos; pero lo que vino fue una intensificación de políticas económicas contra los derechos laborales, la privatización de la seguridad social, etcétera. Pero eso también entró en crisis y ahora el capitalismo, como siempre en estas situaciones, trata de salvarse por el camino del suicidio. Pero no hay una alternativa concreta, propia de los movimientos sociales. Ahora Estados Unidos se transforma en un país que nacionaliza las hipotecarias financieras, compra bancos, hace todo el proteccionismo que otros países siempre han querido pero nunca han podido hacer. Por ejemplo aquí en Bolivia tu país no puede subsidiar a su industria; pero el Congreso de Estados Unidos acaba de tratar una ley importante se subsidios para toda la industria automotriz…
WGM).- ¿Se podría decir que éste es un síntoma de crisis terminal?

BSS).- No lo creo. Pienso que la izquierda ha soñado demasiado con crisis terminales. El capitalismo sigue adelante, pero hay un cambio muy importante en el marco del propio capitalismo, y no hay alternativa a la vista. En las constituciones emergentes, de Bolivia y Ecuador, por ejemplo, están las economías mixtas, populares, comunitarias, cooperativas, pero dentro un marco que es todavía capitalista, más humano, que no necesariamente podría conducir al socialismo; aunque lo que está claro, como vemos en la nueva Constitución boliviana, es que el Estado adquiere una presencia mas fuerte para regular la economía de acuerdo al interés nacional.

WGM).- Sin negar los importantes avances en el proceso boliviano, con todos los riesgos que Ud. anota, no dejan de haber temores como aquella tendencia al monopartidismo o a un régimen partidocrático que tiende a reproducir todas las taras prebendales y autoritarias del sistema tradicional de partidos. ¿No cree que eso podría debilitar y aplastar a una Sociedad Civil que es la protagonista estelar de este proceso?
BSS.- No tengo mucho miedo que pueda surgir una partidocracia en Bolivia, por una razón sencilla: es uno de los países del continente con más organización social y directa. Lo vemos en el movimiento indígena, donde hay diferencias y donde a pesar de la solidaridad de los cambios en curso y la convicción unificadora de que este proceso debe ser irreversible, hay una distancia crítica frente al gobierno. No me parece que haya el peligro de que el partido pudiera acumular demasiado poder o apropiarse del proceso…

WGM).- ¿Pone usted las manos al fuego por ello?
BSS).- Yo no pongo las manos al fuego por ningún partido. Mas pienso que la democracia representativa no se hace sin partidos, y no hay peligro alguno de un partido único. La garantía está en la fortaleza autónoma del movimiento indígena y de los movimientos sociales. Lo que sí hay que analizar es la necesidad de reforzar los mecanismos de consulta, a través de una Ley de Consulta muy bien hecha. Hay una tendencia a minimizar los mecanismos de consulta. Por ejemplo, no se consulta a los indígenas sobre los métodos de consulta, y eso no puede ser, eso vulnera el principio rector de la plurinacionalidad.

GSS.- La Declaración de la ONU fija techos mínimos de derechos de los pueblos indígenas, ¿pero qué pasa cuando esos derechos son meramente declarativos? La plurinacionalidad puede ser absolutamente decorativa cuando vemos que, en los hechos, gobiernos progresistas, por la presión de la economía, de las multinacionales y de los intereses de la industria extractiva se ven obligados a “bypasear” los largos procesos de consulta y no se alcanza ese mínimo techo de derechos consagrados por la ONU, no se respetan los ritmos culturales propios en la elaboración de conceptos con las comunidades, cuando éste es un tiempo distinto al tiempo de la economía y la inversión minera y petrolera. Entonces, está la paradoja que gobiernos progresistas están de alguna manera manipulando la lógica de la consulta, como ya lo hicieron en Ecuador y Bolivia.
El peso de la economía contra todos estos sueños de construir un cambio social es tan fuerte que el mismo gobierno indígena de Evo Morales se va a ver obligado, por presiones de la industria extractiva, a “bypasear” los procesos de consulta reales. Tú has hablado mucho de Bolivia como un gran laboratorio donde todos estamos aprendiendo. Y creo que es en los territorios indígenas donde vamos a poner a prueba muchas utopías, quizá desechar algunas, aprendiendo. En ese sentido veo un horizonte muy interesante en la aplicación concreta de las autonomías, y también creo que ese es el próximo desafío de los años que vienen, porque, finalmente, ¿como nos vamos a convencer de que esa palabra, plurinacional, no es la destrucción de un país, sino la consolidación de una diversidad de experiencias? Eso de plurinacional tiene que ser múltiples modelos económicos y de vida…
BSS.- Las contradicciones que yo veo en este proceso tienen esas características, por lo menos los rasgos. Desde ya el gobierno de Bolivia en los próximos años va a estar entre dos presiones, la de arriba, la de Estado, la de los compromisos internacionales, y la de abajo. Aquí va a tener que haber una recomposición del movimiento popular que ya tiene el arma de la Constitución. Se tiene que desarrollar una capacidad sobre todo a nivel local, subnacional, que pueda hacer una presión muy fuerte sobre los diversos modelos de desarrollo que están en la nueva Constitución. No se tiene un modelo definido, pero se tiene una Constitución, donde están legitimadas todas las vías posibles. Y por eso la necesidad de una buena Ley de Consulta, y se va a necesitar un poco de paciencia indígena porque realmente estamos en un franco proceso de experimentalismo constitucional. Esta Constitución se hará orgánica con los cambios de acuerdo a la correlación de fuerzas; habrá algunas cosas quizá irrealizables, no sabemos aún. Por eso he propuesto a los representantes del gobierno que algunas leyes importantes no se apliquen de una vez y en todo el país…
JKR).- Geometría variable…

BSS).- No solamente geometría variable. Por ejemplo, si tienes un modelo de autonomías, vamos a aplicarlo durante un año apenas en un Departamento o en una región del país, y al final del año evaluar cómo funciona. Experimentar y ver los errores para corregirlos democráticamente. Será importante cómo se arma la Comisión de Evaluación. Lo importante es avanzar sin dividir al país, porque el fracaso del proceso boliviano sería un fracaso continental…
Un Sociólogo de las Emergencias
Boaventura de Souza Santos (Coimbra, 15 de noviembre de 1940) es doctor en Sociología del Derecho por la Universidad de Yale y profesor catedrático de la Facultad de Economía de la Universidad de Coimbra. Dirige el Centro de Estudios Sociales y del Centro de Documentación “25 de Abril” de esa misma universidad. Profesor visitante de la Universidad de Warwick, en el Reino Unido. Es actualmente uno de los principales intelectuales en el área de ciencias sociales, con reconocimiento internacional, con especial popularidad en Brasil, principalmente, después de su participación en varias ediciones del Foro Social Mundial en Porto Alegre. Es uno de los académicos e investigadores más importantes en el área de la sociología jurídica a nivel mundial.

Sus escritos se dedican al desarrollo de una “Sociología de las Emergencias”, que según él pretende valorizar las más variadas gamas de experiencias humanas, contraponiéndose a una “Sociología de las Ausencias”, responsable del desperdicio de la experiencia. Una herencia contractualista bien marcada en sus obras y sus textos se entremezcla con una organización de contratos sociales que sean verdaderamente capaces de representar valores universales.
Una de sus preocupaciones es acercar la ciencia de "sentido común" con vista a ampliar un acceso al conocimiento.

Defensor de la idea de que unos movimientos sociales y cívicos fuertes son esenciales para el control democrático de la sociedad y el establecimiento de formas de democracia participativa, fue inspirador y miembro fundador en 1996 de la Asociación Cívica Pro Urbe (Coimbra).
Su trayectoria reciente está marcada por la cercanía con los movimientos organizadores y participativos del Foro Social Mundial y por su participación coordinando la elaboración de una obra colectiva de investigación denominada “Reinventar la Emancipación Social: Para Nuevos Manifiestos”.
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