jueves, 8 de agosto de 2013

BRASIL: Lula, el Foro de Sao Paulo y las Izquierdas. “Así no Camarada, Lula”.

&&&&&
BRASIL. Las reformas de las reformas de tres gobiernos continuados del PT – Partido de los Trabajadores del Presidente Lula y la Presidenta Dilma – en menos de 20 días – 10 años de reformas – sin tocar el epicentro del sistema, reformas conviviendo con el propio neoliberalismo – sin tocarle un ápice, una flor – fueron hecho “pedazos” por una multitud de millones de jóvenes y ciudadanos – bueno pensemos por ahora que eran “clase media” – un modelo de gobierno que no tenía la verdadera fortaleza en lo social – paralizado o burocratizado el Partido, enemistado por el más grande movimiento social de A.L. los Trabajadores sin Tierra – porque el gran ofrecimiento de la Reforma Agraria, no se hizo absolutamente nada -  y en lo más radical rompió su “simpatía” o buenas relaciones políticas con los ambientalistas y defensores de la Amazonía. Sin embargo, el resultado más “exitoso” después de la lucha contra la pobreza – sacó de la pobreza  más de 30 millones de pobres -fue  sin duda alguna, lo  contrario a lo ofrecido políticamente en su Plataforma de Lucha anti-imperialista, presentó ante el mundo, el nuevo Capitalismo Brasileño – fundado en un nacionalismo y proteccionismo – que hoy ha logrado expandirse en forma dominante por todo América Latina. Tienen  razón los políticos asistentes al Foro de Sao Paulo en su crítica al Presidente Lula, si de burocratizar a la izquierda latinoamericana se trata, nosotros pensamos que es necesario, urgente y obligatorio forjar Nuevos Líderes Políticos – los presentes están totalmente fosilizados, de espaldas a la Historia y sobre todo de la juventud - que las políticas reformistas, asistencialistas, paternalistas implementadas por el Presidente Lula, constituyen el mejor testimonio de cómo se trabajó políticamente en beneficio del “enemigo de clase”:

“Hizo suyo -y de la cúpula del PT- el proyecto de imperialismo brasileño, desde una especie de nacionalismo de gran potencia, timorato unas veces, conciliador otras y medianamente firme en ciertas ocasiones respecto a los imperialismo mayores (estadounidense y europeo), expresándose esto último en su participación en nuevos bloques independientes. Todo esto ha conducido a los gobiernos “petistas” a evadir la cuestión esencial del desmonte del modelo neoliberal, a no atreverse a revertir las privatizaciones y las desregulaciones fundamentales, y a desechar la opción de un orden alternativo post-neoliberal; quedándose corto incluso hasta en la implementación de políticas propiamente socialdemócratas, rondando más bien por los predios de “neoliberalismo light” o de una mezcla de neoliberalismo con algo de socialdemocracia.


Millones de jóvenes y ciudadanos en las calles de Sao Paulo.
***
Brasil, el Partido de los Trabajadores, los Ciudadanos, la Juventud, los propios millones de pobres, que  salieron del foso de la extrema pobreza, esperaban mucho más, que se realicen grandes cambios, reformas y transformaciones económico-sociales y políticas e institucionales, que intenten salir del control y dominio del neoliberalismo y el propio proceso político tuvo en sus manos el camino y dirección del movimiento, de asumir la gran decisión política de “romper” las ataduras del neoliberalismo,  después de salir de la dominación del ALCA y su conexión con otras economías del mundo y el propio fortalecimiento del MERCOSUR, el Presidente Lula no tuvo la suficiente visión político estratégica de conducir a su país hacia una Nueva Democracia Participativa, Ciudadana, Intercultural, una Nueva Constitución que le permita en Democracia ingresar hacia un nuevo sistema ante el fracaso evidente de la economía de mercado, asumir una responsabilidad histórica de que Otro Mundo Socialista Si es posible, forjando un gran compromiso político por una nueva civilización humana.
/////

BRASIL: Lula, el Foro de Sao Paulo y las Izquierdas.
“Así no Camarada, Lula”.
*****
Miércoles, 7 de agosto del 2013.

Narciso Isa Conde

El ex-presidente Luiz Ignacio Lula da Silva (Lula), líder del otrora antiimperialista y anticapitalista Partido de los Trabajadores de Brasil (PT), desde la tribuna del XIX Encuentro del Foro de Sao Paulo-FSP llamó a las formaciones políticas allí presentes “a escuchar los mensajes de los ciudadanos que se manifiestan” y de paso afirmó “que los partidos de izquierda se ha quedado viejos”.



!! Así, no camarada Lula"¡¡.
***
Justo en el instante en que Lula pronunciaba esas palabras, tenía lugar, en la puerta de ese escenario, una manifestación, mayormente integrada por jóvenes, que coreaban contra él y el PT; precisamente en un periodo en el que se han producido enormes movilizaciones callejeras cuestionando los resultados de sus gestiones presidenciales y la de Dilma Rousseff, registrándose a la vez un gran descenso de la popularidad del PT y de la actual presidenta.

Mas allá de sus indudables méritos históricos y del aprecio personal que le dispenso, pienso que Lula no está en condiciones de ofrecer cátedra ni de izquierda ni de revolución a la humanidad.

• Un balance desalentador.

A mi entender desperdició una gran oportunidad para darle inicio a la transformación revolucionaria de Brasil. Se “cuadró” a la izquierda, moderándose progresivamente (incluso desde antes de ser gobierno), para terminar “bateando” a la derecha en cuestiones fundamentales:

a.- Optó por dejar intacta la institucionalidad liberal-burguesa de ese país, obviando el gran tema de la refundación del Estado brasileño en dirección a la creación de una democracia participativa e integral, a través de una Constituyente Popular. Se quedó incluso muy lejos de los procesos auspiciados por Chávez en Venezuela, Correa en Ecuador y Evo Morales en Bolivia.

b.- Administró el Estado con prácticas clientelistas, asistencialistas, tráfico de influencia y corrupción; al extremo de generar situaciones escandalosas, que obligaron posteriormente a Dilma Rousseff a destituir y sancionar altos funcionarios de su gobierno involucrados en delitos de Estado.

c.- Favoreció a niveles sin precedentes en la historia del capitalismo brasileño a la gran burguesía financiera e hizo concesiones insólitas a los grandes capitalistas depredadores de la Amazonía.

d.- Instrumentó una política anti-pobreza frágil, fundamentalmente basada en el asistencialismo en gran escala; aprovechando la bonanza del capitalismo local para derramar una parte del excedente, a manera de dádivas, en favor de indigencia, sin promover los necesarios cambios estructurales en las relaciones de propiedad, en los servicios básicos, y sin incorporar la pobrecía brasileña a estructuras productivas estables.

e.- Auspició la expansión del capitalismo al compás del crecimiento de las desigualdades, acompañándola de una sensible -pero inconsistente- reducción temporal de la pobreza extrema; provocando a su vez graves carencias en los sectores medios y fuertes incertidumbres en las nuevas generaciones.

f.- Hizo suyo -y de la cúpula del PT- el proyecto de imperialismo brasileño, desde una especie de nacionalismo de gran potencia, timorato unas veces, conciliador otras y medianamente firme en ciertas ocasiones respecto a los imperialismo mayores (estadounidense y europeo), expresándose esto último en su participación en nuevos bloques independientes.

Todo esto ha conducido a los gobiernos “petistas” a evadir la cuestión esencial del desmonte del modelo neoliberal, a no atreverse a revertir las privatizaciones y las desregulaciones fundamentales, y a desechar la opción de un orden alternativo post-neoliberal; quedándose corto incluso hasta en la implementación de políticas propiamente socialdemócratas, rondando más bien por los predios de “neoliberalismo light” o de una mezcla de neoliberalismo con algo de socialdemocracia.

Y todo esto tiende a distanciar a partidos y líderes que dijeron ser de izquierda, revolucionarios, transformadores/as -e incluso socialistas y hasta comunistas- de los sentimientos y anhelos de la juventud y del pueblo trabajador más conscientes, de los movimientos ambientalistas contestatarios y de los nuevos sujetos políticos-sociales anticapitalistas. Tiende, por tanto, a envejecerlos.

Sí, todo eso, además envejecerlos, los derechiza, los acomoda, los torna medianamente conservadores: los asemeja a los llamados partidos tradicionales.

Sucede así en Brasil y en nuestra América, pero también en Europa como él mismo apunta, en Asia, en África…

Y si lo dudan, sería bueno indagar y profundizar sobre lo que le está pasando al poderoso Partido Comunista de China.

• El FSP fue hegemonizado por esa forma de envejecer y de moderarse.

Le ha pasado, por demás, en promedio, al propio Foro de Sao Paulo, involucionando hacia posicionamientos centristas, no sin altibajos y contradicciones significativas.

Las cúpulas del PT, del PRD de México, de los sectores moderados del Frente Amplio de Uruguay y del FMLN de El Salvador, del Partido Socialista de Chile (cuando estuvo activo en el Foro), entre otros, han tenido mucho que ver con esa involución.

El propio Lula tiene una alta responsabilidad en esos asuntos, como también han gravitado en ese mismo tenor las relaciones interestatales entre partidos progresistas y de izquierdas en el poder y la burocratización de sus vínculos internacionales; incluido una parte de aquellos partidos que al interior de sus sociedades han sostenido posiciones transformadoras, sin atreverse a enfrentar debidamente las corrientes conservadoras en el seno del FSP y sin auspiciar articulaciones revolucionarias a su interior y fuera de sus fronteras que impulsen su radicalización.

1.- Recordemos la resistencia al ingreso de los nuevos movimientos políticos-sociales en igualdad de condiciones que los partidos.

2.- Recordemos como se le quitó el nombre inicial de Foro de los Partidos de Izquierda.

3.- Recordemos la reiterada resistencia al ingreso de las organizaciones revolucionarias con tradición político-militar.

4.- Recordemos la exclusión de Chávez y del Movimiento V República antes de ser gobierno, cuando una parte de los partidos más influyentes del Foro asumieron el estigma de “golpista” en su contra.

5.- Recordemos la ignominia de la expulsión soterrada de las FARC-EP del FSP (cuya pasada membrecía ha sido ahora hipócritamente mencionada por Lula en el discurso comentado, como muestra de diversidad).

6.- Recordemos la negativa a establecer vínculos con los zapatistas mexicanos.

7.- Recordemos el veto a H. Batasuna como observador europeo en momentos de represión en su contra.

8.- Recordemos como la Secretaría Internacional del PT se prestó a acorralar a una parte de las izquierdas revolucionarias dominicanas para favorecer el ingreso y la permanecía del PLD, del PRD y grupos satélites (dos polos neoliberales de la derecha dominicana). Igual en otros casos parecidos.

9.- Recordemos el mal trato que recientemente se le dispensó a Piedad Córdoba y al potente Movimiento Marcha Patriótica en el XVII Encuentro.

10.- Y examinemos, por fin, las enormes déficits del FSP en el accionar antiimperialista, la movilización popular y el internacionalismo revolucionario a escala continental y mundial; sin negar su valor como escenario de intercambios, de relaciones diversas, de conocimiento mutuo, de declaraciones solidarias con causas justas y de importantes debates.

• El FSP y la necesidad de la Internacional Anticapitalista.

No soy de los que niegan esos y otros valores del Foro de Sao Paulo, menos aun de los/as que apuestan a su desaparición. A su existencia y mejores aportes me siento históricamente vinculado, entendiendo que a raíz de la debacle del “socialismo real” y sus efectos depresivos jugó un papel estelar.

Sí creo, que además de ese espacio heterogéneo, las izquierdas anticapitalistas mundiales, las fuerzas socialistas-comunistas -incluida la nueva izquierda revolucionaria enfrentada al capitalismo (social, cultural, intelectual, juvenil, feminista, ambientalista)- necesitan sus propios espacios de articulación, coordinación, acción y iniciativas comunes en materia de democracia de calle y creación de contra-poder y poder popular. Necesitan confluir en una gran INTERNACIONAL ANTI-CAPITALISTA.

Estoy convencido de la necesidad del deslinde –sin obviar alianzas puntuales, frentes y espacios comunes más amplios, y vasos comunicantes y coordinaciones unitarias- entre las izquierdas transformadoras y las izquierdas que ha optado por el reformismo y/o por insertarse burocráticamente, administrar y reformar limitadamente, sin determinación de ruptura, el sistema capitalista neoliberal.

• Renovación revolucionaria.

Como entiendo que es preciso renovar y rejuvenecer todo el movimiento transformador, a partir de la necesaria admisión de las grandes dificultades que presentan las izquierdas revolucionarias que se conformaron en el curso del pasado siglo para entender y asumir las nuevas dimensiones y características del capitalismo y los nuevos desafíos para abolirlo.
Para entender y asumir la cuestión de clase a la luz de la impronta neoliberal y de otras mutaciones dentro del sistema de dominación.

Los nuevos sujetos político-sociales anticapitalistas, la trascendencia y evolución de la opresión de género y las modalidades de las nuevas vanguardias revolucionarias.

El impacto de la cuarta oleada tecno-científica, la cuestión racial, los graves problemas medio-ambientales, los nuevos códigos de la juventud, el valor de la defensa de la libertad de opción sexual.

Para comprender las consecuencias destructivas de la militarización y de la gánsterización extrema del imperialismo actual y las características de la presente crisis de la civilización burguesa… y para actuar en consecuencia.

Después de lo acontecido en el PT, en el Brasil bajo su administración y en el Foro de Sao Paulo bajo su influencia, no luce ni basta colocarse en un podio por encima de todas los/as mortales de las izquierdas (falsas y verdaderas), para enrostrarle su envejecimiento real e invitarlas a escuchar los mensajes de los/as ciudadanos que se movilizan… sin analizar a fondo las causas y la direccionalidad de esas justas indignaciones y movilizaciones masivas, obviando olímpicamente las responsabilidades propias, insoslayables por demás, en esos resultados que están siendo cuestionados desde las bases juveniles y populares de la sociedad e ignorando –o tratando superficialmente- la derechización y las inconsecuencias de la cúpula “petistas” (y del propio Lula) que ayudaron la generarlos.

Así no, camarada Lula.

*****

No hay comentarios: